Nueva línea de comunicación de Tangente

Tres entidades de Tangente especializadas en distintas áreas de la comunicación, Freepress, Dabne y Pandora Mirabilia se unen para ofrecer un servicio integral de comunicación. Al interconectar sus distintos saberes, cubren buena parte el ciclo de la comunicación: desde la programación y el diseño de web y gestores de contenidos, hasta la elaboración de campañas de difusión, promoción e identidad corporativa, además de la capacitación en TICs.

Nos cuentan algunas claves desde la experiencia

La comunicación es estratégica

“La comunicación es clave para la transformación social y de ahí que insistimos en que las entidades de la economía social y solidaria inviertan en ella. Muchas ONG apuestan fuerte por la comunicación, desarrollan campañas para promover cambios de comportamientos y hábitos de consumo o para sensibilizar sobre realidades poco conocidas”. #YoNoDesperdicio de Prosalus y Ciudades Amigas de la Infancia son dos ejemplos de campañas donde Freepress ha desarrollado la app móvil del proyecto, en el primer caso, y diseñado la web institucional en el segundo.

“Con un Cuento Propio (una serie de cuentos infantiles feministas para escuchar que han autoeditado) hemos desarrollado dos campaña de microfinanciación on line donde hemos recaudado el doble de lo que pedíamos. Sin el plan de comunicación que diseñamos no hubiese sido posible“, explica Pandora Mirabilia, especializada en la elaboración de contenidos y diseños de campañas con enfoque de género. “Ofrecer algo de calidad es lo primero, pero si no lo comunicas te lo puedes comer con patatas”.

 

Corresponsabilidad en lo que comunicamos

Como Freepress, Pandora Mirabilia ha acompañado a varias entidades en el diseño y ejecución de su estrategia comunicativa. “Aunque se delegen acciones y tareas a profesionales de la comunicación consideramos que es responsabilidad de la entidad pensar cómo quiere comunicar lo que hace: cuál es su estrategia y su línea editorial. No se trata de comunicar por comunicar, sino de tener un horizonte claro y una forma cuidada de llegar a él”, explican. Actualmente están acompañando al Fondo para mujeres Calala en un proyecto que pretende reforzar la comunicación de nueve entidades feministas que hacen incidencia política sobre derechos sexuales y reproductivos. “Comenzaremos con un autodiagnóstico participativo para que sean ellas mismas las que detecten sus necesidades y cómo poder responderlas desde sus propios recursos. También nos parece importante que reflexionesn sobre sus mensajes, cómo pueden ser más claros y divulgativos, cómo usar la creatividad sin por ello rebajar su compromiso social”.

“Es necesario empezar por lo básico: conocer bien las necesidades de tu entidad y definir unos objetivos y una estrategia para conseguirlos. Hay que tomarse su tiempo en esta fase de diagnóstico para no errar en quiénes somos y hacia dónde vamos. Luego, el marco estratégico y el programa de actuaciones se va construyendo paso a paso”, añade Freepress, que ha acompañado a entidades, como Aeress  y ahora Agresta, en el desarrollo de su plan de comunicación.

 

Activar la comunidad y conversar con ella

“Muchas veces, las instituciones o entidades de la economía social se proponen activar comunidades (por ejemplo una comunidad de personas voluntarias). Para hacerlo, aplican modelos de comunicación cercanos al marketing o a la difusión de información (por ejemplo, tener un newsletter) enfocados a “captar clientes”. Pero para activar y organizar una comunidad (para activar procesos de participación e implicación) no es suficiente con dar información. La información es necesaria pero no suficiente. La comunicación tiene que abrir más vías, que no sea sólo recibir información”, reflexionan desde Dabne, cooperativa especializada en el desarrollo de herramientas web que ayudan a organizar la transformación social y la acción, y siempre con tecnologías libres..

Talleres como el que impartieron en marzo en Hirikilabs, Dabne pretenden abrir un espacio para aprender cómo funcionan las comunidades sociales, algo que es fundamental para pensar cómo queremos comunicar.

 

 

En el plan de comunicación de Un cuento Propio, Pandora Mirabilia se propuso llegar a distintos públicos: a medios de comunicación generalistas y especializaos en temas de igualdad, pero también a distintas comunidades interesadas en la crianza y en la educación a la que hicieron cómplices de la campaña. “Con cada público nos planteamos cómo conversar. Contactamos con personas sensibles al temas de equidad y educación en los distintos medios y planteamos la difusión no en términos de promoción sino de reflexión sobre la equidad, la infancia y la eduación“. Durante el mes que duró la campaña de microfinanciación, fueron generando contenidos asociados a cada protagonista de los cuentos que fueron dosificando y vínculándo a la actualidad y el clima del momento. “Por ejemplo, el 25N (día internacional contra la violencia machista) difundimos uno de los cuentos en formato abierto que habla de relaciones de buen y mal trato para niñas y niños. Lo que comunicábamos no era el contenido del cuento sin por qué es una herramienta coeducativa buena para prevenir la violencia machista. Interveníamos en el debate político del momento generando opinión y ofreciendo recursos, y de paso difundiendo el cuento”.

 

Valores y creatividad

“Otra de las claves es que la comunicación sea fiel con los principios y valores de la organización y en nuestro caso de la carta REAS. No hay por qué tener miedo a vender un producto o servicio si se hace con honestidad. Y eso no resta para que la propuesta sea creativa y original. El diseño gráfico o del sitio web son la identidad visual y el portal de entrada a la marca, y debe transmitir sus valores y contenidos con claridad”. Freepress pone como ejemplo la web de los Scouts, que recibe 400 visitas diarias y necesitaba ser atractiva pero también ordenar todos sus recursos y hacerlos accesibles.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario