El pasado 10 de septiembre se reunieron en Infinito Delicias comunidades energéticas de Madrid y otros territorios para compartir experiencias, retos y aprendizajes, con la participación de la Comunidad Energética Vallekana, impulsada desde los proyecto de Tangente «Bloques en transición» y «Redes vecinales y escuelas en transición»
¿Cómo se construye una comunidad energética desde un barrio? ¿Qué dificultades aparecen en el camino y qué se consigue cuando la ciudadanía toma parte en la gestión de la energía? Éstas fueron algunas de las preguntas que atravesaron el encuentro «Historias de energía compartida», celebrado en Infinito Delicias, en el distrito de Arganzuela, Madrid.
La cita, impulsada por Infinito Delicias, reunió a representantes de distintas iniciativas ciudadanas para poner en común experiencias y mostrar que las comunidades energéticas son mucho más que una fórmula para producir electricidad renovable o reducir la factura de la luz.
En el encuentro, presentado por Antonella Broglia, participaron Carlos Pesqué, director del Área de Energía y Personas de ECODES; y representantes de La Pablo Renovable, Manzaenergía, Comunidad Energética Tercio y Terol, Asociación Brillaverde y Comunidad Energética Vallekana, además de otras iniciativas. También estuvo presente entre el público la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM). El evento fue comisariado por Manuel Pascual de Zuloark y Antonella Broglia, con la colaboración de Atelier itd.
Uno de los protagonistas del encuentro fue precisamente el tejido ciudadano que está haciendo posible estas experiencias. Desde Madrid se compartieron proyectos en distintos momentos de desarrollo, desde iniciativas todavía incipientes hasta comunidades con varios años de recorrido. El objetivo común: generar capacidad colectiva para decidir cómo se produce, se comparte y se gestiona la energía.
Entre ellas estuvo la Comunidad Energética Vallekana, representada por Ivón Cermeño de Socaire y Eva Gavela, de La Corriente. La Comunidad Energética Vallekana nació impulsada desde los proyectos de Tangente “Redes vecinales y escuelas en transición”* y «Bloques en transición», que han contribuido a poner en marcha y dinamizar este proceso comunitario. Actualmente esta comunidad energética ya está legalmente constituida y continúa avanzando en su consolidación.
Al evento «Historias de energía compartida» asistió como público nuestra compañera Eva Ortega Laina, de Tangente, quien destacó como uno de los aspectos más relevantes observar cómo las distintas comunidades coinciden en una idea: el objetivo no es únicamente instalar placas solares o ahorrar en la factura, sino construir comunidad. El proceso permite generar redes vecinales y abrir la puerta a otros ámbitos, como la movilidad sostenible, los recursos compartidos, la atención a situaciones de vulnerabilidad o la igualdad.
También quedó patente que estos procesos requieren tiempo. Crear una comunidad energética implica organizarse, establecer acuerdos, construir confianza y contar con apoyos técnicos y sociales. Pero precisamente esa dimensión colectiva es una de sus principales fortalezas: personas con perfiles y puntos de vista diferentes pueden encontrarse alrededor de un proyecto común y de la apuesta por las energías renovables.
El encuentro sirvió además para conocer el proceso que está tomando forma en Arganzuela, donde el Ayuntamiento de Madrid prevé facilitar el uso colectivo de una cubierta municipal para impulsar una nueva comunidad energética.
«Historias de energía compartida» dejó así una idea clara: la transición energética no solo necesita nuevas instalaciones, sino también ciudadanía organizada, redes vecinales y espacios para compartir conocimientos. Encuentros como este permiten conectar iniciativas, aprender de los procesos que ya están en marcha y seguir fortaleciendo una energía más democrática y arraigada en los barrios.
Foto de la portada de la noticia: Infinito Delicias.
*»Redes vecinales y Escuelas en Transición» es un proyecto de Tangente, Socaire y reBive, con la colaboración de FRAVM – Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid y el apoyo de Fundación EDP España.

