noviembre 2016 | Noticias

Tangente participa en el II Congreso de Economía Social y Solidaria de Bilbao

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Fortalecer la red de economía social y solidaria y presentarse ante las instituciones y la ciudadanía como una alternativa económica real y sostenible. Este es el doble objetivo –alcanzado con éxito– que ha tenido el II Congreso de Economía Social y Solidaria celebrado en Bilbao del 10 al 12 de noviembre, en el que Tangente ha participado.

Al igual que el primer congreso celebrado en Zaragoza en noviembre de 2014, Grupo Tangente ha participado en todos los ejes de trabajo, mesas de experiencias y debates. Para así, como afirma Ana Álvarez Vereinguer –del equipo de coordinación del grupo cooperativo– “poder tener una presencia global en el encuentro así como en temáticas específicas”.

Para Ana Álvarez, la presencia de Tangente en un encuentro que ha congregado a más de 400 personas a nivel nacional e internacional, “significa reforzar redes, retomar contactos, y contactarnos con entidades y organizaciones nuevas. A estos congresos vamos para aprender y para construir nuevas propuestas de intercooperación”.

El resultado, tanto para Tangente como para Reas Euskadi, la entidad organizadora del congreso junto a Red de Redes, ha sido muy satisfactorio. Zaloa Pérez Hernandorena, del area de investigación, formación y sensibilización y del área de economía feminista de REAS Euskadi, constata que “ha sido muy bueno. Estamos muy contentas de la acogida. Se ha profundizado mucho en la definición de los ejes, y se ha avanzado en el Congreso no sólo como lugar de reflexión sino de acción política”.

En esta ocasión los contenidos se han articulado a partir de seis ejes temáticos (economía democrática, feminismo, transformación del tejido productivo, estructuras cooperativas, bienes comunes o transición a las nuevas economías) para profundizar en un trabajo concreto de propuesta política.

Esta metodología, según explica Zaloa Pérez, ha sido “una apuesta y una innovación que ha funcionado. Cada eje lo estructuramos en tres talleres para que las personas participantes transitaran por todos ellos. Planteamiento inicial con documentos y temas a debatir; mesas de experiencias, y taller de creación colectiva de propuestas.” Como resultado se han sacado reflexiones y propuestas concretas que se podrán desarrollar en los próximos meses dentro del marco de Reas de cada territorio y a nivel estatal.

La economía será solidaria si es feminista

Reas Euskadi, y específicamente el grupo de economía feminista Ecosolfem, han apostado en este Congreso por dar un fuerte impulso al trabajo feminista dentro de las entidades de la economía social y solidaria. Para ello, se ha constituido un eje propio y, como apunta Zaloa Pérez, se ha apostado también “por transversalizar el tema en todos los espacios. La presencia de las mujeres, por ejemplo, no sólo ha sido paritaria sino mayoritaria entre todas las mesas, dinamizaciones y ponencias”.

¿Pero qué significa una economía feminista? ¿Tiene esta mirada implicaciones reales a la hora de pensar en la viabilidad de entidades empresariales? Zaloa Pérez lo explica: “no podemos pensar en una sociedad equitativa y solidaria sin tener en cuenta las desigualdades entre mujeres y hombres. Una vez asumido ese diagnóstico, y asumiento que nos dirigimos a ‘poner la vida en el centro’ hay que avanzar en cómo construir estas alternativas”.

En el ‘cómo’ también se ha trabajado dentro del Congreso. Ana Álvarez apunta que las entidades “debemos mirar para adentro, dar más voz a las mujeres, tener en cuenta los impactos de género de las actividades que realizamos, evaluar nuestras políticas organizativas y empresariales para ver si responden a un modelo de corresponsabilidad”.

Para Zaloa Pérez, además, el feminismo incorpora la estrategia de romper con la dicotomía entre productivo y reproductivo dentro de las empresas. “Sigue habiendo una visión demasiado productivista de la Economía Social y Solidaria, y se sigue invisiiblizando todos los trabajos no monetarizados que son fundamentales para nuestras entidades”. La importancia en este momento es resaltar no sólo los avances teóricos y simbólicos sino también aquellos ejemplos prácticos que ya se están llevando a cabo.

Desde el punto de vista de la práctica, existen entidades que ya están apostando por incorporar estas reflexiones y visibilizarlas. Durante el Congreso se pusieron en valor organizaciones que a nivel organizativo están cuestionando los roles tradicionales de género, están incorporando estrategias de corresponsabilidad en los trabajos –monetarizados o no–, están realizando protocolos de corresponsabilidad y cuidados, o están dando espacio a la dimensión emocional y relacional dentro de su día a día.

“Un ejemplo muy potente”, afirma Ana Álvarez, “es el de IACTA Socio-jurídica que contempla la reducción de jornada pero manteniendo el salario completo a aquellas personas trabajadoras que tienen necesidades especiales de cuidado y conciliación”. Este y otros ejemplo son los que se quieren rescatar y dar a conocer como ejemplos de buenas prácticas y para seguir construyendo alternativas sostenibles y equitativas.