El juego del Oasis

El juego del Oasis: innovación y transformación social

Un juego físico, con su tablero, sus reglas, sus diferentes etapas. El objetivo: que en el periodo de una semana una comunidad desarrolle un cambio en su paisaje urbano como punto de partida para generar la transformación social. Con un valor añadido e innovador: la transformación no parte de la detección de un problema sino de la abundancia. Como explica Javier Fernández, socio de la cooperativa Altekio, “cambiamos el foco y partimos de buscar los recursos, los talentos, las bellezas, las potencialidades que tiene una comunidad”. Es decir, no parte de una detección de necesidades, sino de “una iniciativa para que las personas de la comunidad sueñen, diseñen y construyan ese sueño común con sus propias manos, movilizando talentos y recursos locales”.

Tangente, que ha sido pionero en introducir la metodología del Oasis en nuestro país, está desarrollando la tercera de estas experiencias en nuestro territorio. Los equipos de Goteo, Altekio y La Claqueta, parte del grupo Guerreras Sin Armas (GSA) de Madrid, grupo impulsor de esta metodología, están desarrollando el proyecto Un Oasis en Zarzalejo: construyendo un sueño común, ubicado en la sierra oeste de Madrid. Como cuenta Nuria Coco, socia de la cooperativa La Claqueta, se trata de “una iniciativa para que chicas y chicos sueñen, diseñen y construyan ese sueño con sus propias manos, movilizando talentos y recursos locales”.

La metodología Oasis se diseña a partir de experiencias previas de trabajo con comunidades en Brasil, y se ha desarrollado más de 300 veces en más de 30 países en los últimos 5 años. No es la primera vez que se desarrolla en nuestro país, pero en esta ocasión tiene una particularidad: su conexión con el mundo rural. “Estamos reuniendo a jóvenes de distintas zonas rurales del Estado y de los países bajos, para que al participar de esta experiencia de movilización del pueblo de Zarzalejo puedan inspirarse y reflexionar juntos acerca de la transformación social y sostenibilidad en los entornos rurales. Algunas de las claves que se identificaron de la experiencia fueron la necesidad de trabajar la convivencia entre grupos diversos y de fomentar el arraigo al territorio entre los jóvenes. Todo ello se ha ido posibilitando con el Oasis y, a partir de estas base, se contagia el espíritu emprendedor”, afirma Nuria Coco.

A partir de metodologías de participación innovadoras y creativas, las entidades promotoras acompañan a las y los participantes en un proceso de cambio, cuyo desafío es el de movilizar a su comunidad para transformar un espacio en un Oasis. ¿Un ejemplo pasado?, preguntamos a Coco. “La Prosperitat, que es un distrito de Barcelona. Se comenzó una huerta comunitaria como espacio de convivencia y cuidado compartido entre los jóvenes de El Casal y los mayores que se reúnen junto a las pistas de petanca, que ya compartían espacio. Además de iniciar un mercadillo de talentos y objetos que tuvo su primera edición durante el fin de semana de acción en el espacio transformado”. ¿Otro? “En el Ruedo, Madrid, creo recordar que hubo una pequeña revolución porque después de realizar el Oasis con el apoyo de la Asociación Caminar, se consiguió que vecinas y vecinos comenzaran a participar mucho más en su comunidad y comenzaran a hacer propuestas a la asociación”.

El Oasis de Zarzalejo es un espacio que reúne a jóvenes de la zona con otros y otras de Holanda, lugar de donde es otra de las entidades organizadoras (ELOS Holanda). La clave es, para Nuria Coco, “enriquecer la experiencia y ver diferentes miradas de diferentes lugares. Como la idea es que las personas participantes sean motores de cambio, la posibilidad de que puedan conocer y aprender de experiencias de diferentes realidades puede desapertar la chispa para que en tu comunidad puedas llevar a cabo otra serie de cosas que hasta ahora no habías visto posible”.

Pioneros en una metodología innovadora y puntera

En 2008 Altekio participó en la Escuela de Guerrer@s sin Armas en Oaxaca, México, un programa internacional para la formación de agentes de cambio social donde, entre otras cosas, se trabaja el Oasis como metodología de movilización ciudadana. “Nos pareció una herramienta muy potente, porque se trabajan muchas competencias del emprendimientos social con base comunitaria, así que decidimos traerla aquí”, cuenta Javier Fernández. Así fue como comenzaron su andadura en una línea de trabajo con mucha proyección. Y hasta la fecha, los equipos de Tangente que forman parte de GSA Madrid han facilitado diferentes Oasis tanto en España como en Reino Unido, Italia, Brasil o México.

Pero el juego del Oasis – que una metodología diseñada por el Instituto Elos de Brasil cuya aplicación principal ha sido la de movilizar a barrios en situación de exclusión, favelas, y entornos desfavorecidos- tiene otras muchas posibilidades.  La cooperativa de Altekio está innovando y explorando esta metodología en otros ámbitos, con muy buenos resultados. En la actualidad desarrolla un proyecto pionero en escuelas: “Estamos haciendo innovaciones a partir de la metodología en redes de escuelas, para promover la participación escolar y para que los colegios se conviertan en espacios de movilización de los barrios”.

La lista de experiencias pioneras continúa: Dmayor es un proyecto que pretende conectar a las personas mayores con sus sueños. “Trabajamos con personas que se han jubilado para que desarrollen lo que siempre han querido hacer y se conviertan de esta manera en agentes de cambio”, puntualiza Javier Fernández. Un proyecto que por su innovación y capacidad de transformación le ha merecido el premio de la primera edición de “Impact Hub Fellowship por una vida larga y plena”.

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