Espacio de Igualdad

El espacio de Igualdad Juana Doña aterriza en Arganzuela

Con el nombre de una mujer luchadora, feminista y vecina del distrito, la escritora y activista Juana Doña, un nuevo Espacio de Igualdad está abierto desde el pasado diciembre con el objetivo de generar procesos de sensibilización y concienciación, el empoderamiento de las vecinas y la prevención de las violencias machistas.

Con la experiencia adquirida tras once años gestionando el Espacio de Igualdad Clara Campoamor de Villaverde, IMC, de Tangente, aporta ahora su conocimiento y capacidades para coordinar este nuevo Espacio de Igualdad, dispuesto a intervenir desde la mirada feminista en el distrito de Arganzuela.

 

Transmitir saberes de unos distritos a otros

Este es el octavo Espacio de Igualdad en la ciudad de Madrid y su apertura responde al deseo del Ayuntamiento de dotar a cada uno de los distritos de su propio Espacio. Por suerte y como nos cuenta Alicia Rius, socia de IMC, “es un proyecto a medio plazo, de dos años renovable a otros dos, por lo que nos permite generar un proyecto de calado”.  El equipo asume, además, la gestión de este nuevo centro con la intercooperación por bandera.

El mayor reto de la andadura que acaba de iniciarse, “más que la gestión, que es similar a la de otro centro de Igualdad”, explica Rius,“es poder atender a las necesidades que este distrito pueda demandar”. Arganzuela es un barrio muy distinto de Villaverde, por ejemplo, las gestoras y educadoras se han sorprendido del número elevado de personas jóvenes que vienen a informarse, ya que no es el perfil habitual de la usuaria de los espacios de igualdad. “Hay una diversidad específica a la que escuchar dentro de este barrio”.

 

Todo por hacer, mucho por conectar

Las funciones que realiza IMC en el Espacio de Igualdad están todas en la línea de la intervención comunitaria. “Estamos trabajando para incorporarnos a lo que ya está hecho en el barrio, y sobre todo transmitir la perspectiva feminista para vivir mejor, que al final es la huella más notoria que podremos dejar en el barrio”, asegura Rius. Para ello se hace fundamental la coordinación de recursos y equipamientos, así como la formación transversal, ya sea a demanda de los espacios educativos del distrito o desde la oferta elaborada por el equipo del centro. Los servicios como la asesoría jurídica, la consulta psicológica y la labor administrativa, fundamentales éstos últimos en la labor de acogida, en hacer de este nuevo espacio un espacio hospitalario, completan la nómina de servicios del centro.

Así ha aterrizado IMC en Arganzuela, con la mente abierta y las ganas de ofrecer “un espacio que ofrezca claves para que las personas seamos más felices y más completas”.

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